Una nueva investigación, dirigida por científicos de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, y la Universidad de Finlandia Oriental en Kuopio, sugiere que los bajos niveles de magnesio pueden aumentar el riesgo de fracturas óseas y que, inversamente, los niveles altos pueden evitar esta causa de discapacidad.

Los hallazgos fueron publicados en European Journal of Epidemiology y el equipo fue dirigido por el Dr. Setor Kunutsor, investigador de la Unidad Musculoesquelética de la Universidad de Bristol.

Las fracturas óseas son una de las causas más prevenibles de discapacidad entre los ancianos. Se calcula que cada año en los Estados Unidos, aproximadamente 6 millones de personas romperán un hueso, y casi el 75% de todas las fracturas de cadera, columna vertebral y antebrazo ocurren en personas de 65 años o más.

El calcio y la vitamina D se han demostrado que desempeñan un papel clave en el mantenimiento de los huesos sanos. Además, algunos estudios previos han sugerido que el magnesio también puede mejorar la salud ósea, ya que la deficiencia de magnesio se ha asociado con un mayor riesgo de osteoporosis. El magnesio es un mineral esencial, y los niveles de magnesio anormalmente bajos pueden inhibir la vitamina D y la homeostasis del calcio en los huesos.

La nueva investigación estudia el efecto del magnesio sobre las fracturas óseas, específicamente.

Estudio de la asociación entre el magnesio y las fracturas óseas

El estudio se basó en una gran muestra de población de 2.245 hombres de mediana edad, que fueron seguidos clínicamente durante 20 años.

Durante este tiempo, los investigadores encontraron que los participantes con niveles bajos de magnesio sérico tenían un riesgo significativamente mayor de fracturas óseas. La asociación fue más fuerte para las fracturas de cadera.

Los hombres con niveles más altos de magnesio tuvieron 44% menos de probabilidades de tener fracturas óseas. Además, durante los 20 años del período de seguimiento, ninguno de los 22 hombres que tenían niveles muy altos de magnesio tuvieron una fractura de hueso.

Los niveles altos de magnesio en sangre se definieron como más de 2,3 miligramos por decilitro.

El mismo estudio investigó el vínculo entre el magnesio en la dieta y las fracturas óseas, y no encontró asociación. Según los investigadores, esto es consistente con estudios previos.

La suplementación con magnesio puede prevenir fracturas

“Los hallazgos sugieren que evitar concentraciones séricas bajas de magnesio puede ser una estrategia prometedora aunque no probada para prevenir riesgos de fracturas”, dice el Dr. Kunutsor.

El aumento de la ingesta de magnesio en los alimentos y el agua no puede aumentar automáticamente los niveles de magnesio en la sangre, explican los autores, sobre todo en las personas mayores que están tomando ciertos medicamentos o que tienen trastornos gastrointestinales. Los autores sugieren que en su lugar, el tratamiento de estas condiciones en primer lugar y la toma de suplementos puede ser una forma eficaz de aumentar los niveles sanguíneos de magnesio.

El investigador principal, Prof. Jari Laukkanen, de la Universidad de Finlandia Oriental, explica los hallazgos y comentarios sobre el potencial papel terapéutico de la suplementación con magnesio:

“La evidencia general sugiere que el aumento de las concentraciones séricas de magnesio puede proteger contra el riesgo futuro de fracturas, sin embargo, estudios bien diseñados de suplementos de magnesio son necesarios para investigar estas posibles implicaciones terapéuticas”.

Los investigadores subrayan el impacto de sus hallazgos en la salud pública y señalan que la mayoría de las personas mayores y las personas de mediana edad que tienen un mayor riesgo de fracturas óseas también tienen bajos niveles de magnesio en la sangre. Esta carencia del magnesio es difícil de identificar pues no causa ningunos síntomas y los profesionales médicos no prueban para la deficiencia del magnesio como una materia de la rutina.

Sin embargo, estos resultados esperanzadamente impulsan iniciativas de salud pública para incluir el magnesio en las pruebas de sangre de rutina, en particular para las personas mayores.

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