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La brecha de ingresos en atención psicológica se amplía

Los niños australianos de comunidades más pobres reciben cada vez menos atención psicológica, y la brecha de tratamiento entre familias ricas y desfavorecidas se ha ampliado de forma notable en la última década, según una investigación de la Universidad de Monash publicada en la revista SSM–Mental Health.

En 2023, menos de uno de cada tres niños de los barrios con menores ingresos recibió tratamiento psicológico subvencionado por Medicare en los tres meses posteriores a obtener un Plan de Tratamiento de Salud Mental, frente a más de la mitad de los niños de los barrios más ricos.

Una desigualdad que casi se duplica

El estudio usó datos vinculados de Medicare y de impuestos de 5,4 millones de niños y adultos australianos que recibieron un Plan de Tratamiento de Salud Mental entre 2014 y 2023. Concluye que la desigualdad por ingresos en el acceso a la psicoterapia casi se duplicó en la década. En los niños, la diferencia de acceso entre los grupos de ingresos más altos y más bajos pasó de 14 a 23 puntos porcentuales. En los adultos, la brecha creció de 8 a 15 puntos: en 2023, solo el 40 % de los adultos con bajos ingresos accedió a psicoterapia en tres meses, frente al 55 % de los de ingresos altos.

Nicole Black, profesora asociada del Centro de Economía de la Salud de la Escuela de Negocios de Monash, destacó que son personas que ya han buscado ayuda con un médico de cabecera y han recibido un plan de tratamiento, y aun así muchas no reciben atención psicológica, con una proporción mucho mayor en comunidades pobres. Advirtió que perder o retrasar el tratamiento puede tener consecuencias graves, como problemas de salud mental prolongados, menor calidad de vida y mayores costes sanitarios posteriores.

Menos psicoterapia y más gasto de bolsillo

El uso global de psicoterapia subvencionada por Medicare también ha disminuido de forma notable desde 2014, pese al aumento de las necesidades de salud mental y al reconocimiento de la psicoterapia como tratamiento eficaz de primera línea. Entre 2014 y 2023, el uso de psicoterapia en los tres meses posteriores al plan cayó del 63 % al 45 % en niños y del 58 % al 48 % en adultos. El descenso fue considerablemente mayor en niños de barrios con menores ingresos.

En ese mismo periodo, el coste medio de bolsillo de una primera sesión de psicoterapia más que se duplicó, de 44 a 90 dólares en niños y de 35 a 80 dólares en adultos, ajustados por inflación. Black explicó que las subvenciones de Medicare buscan abaratar la atención psicológica, pero lo que pagan los pacientes ha subido mucho. Aclaró que no se puede afirmar que el aumento de costes causara la ampliación de la brecha, pero los hallazgos plantean serias dudas sobre la asequibilidad y la equidad. Sobre trastornos con impacto en la salud mental, lee Hemoglobina alta o baja, vinculada a más riesgo de demencia

Un estudio complementario de los mismos investigadores, publicado en Australian Health Review, analizó datos de Medicare de 2,7 millones de adultos y halló que el acceso a la psicoterapia era sistemáticamente menor en comunidades con mayor desventaja socioeconómica, tanto en zonas regionales como metropolitanas. En algunas zonas regionales de Nueva Gales del Sur y Australia Meridional, solo el 28 % de los adultos con plan de tratamiento accedió a psicoterapia, frente a una media del 60 % en zonas del interior de Perth.

David Johnston, profesor del mismo centro, afirmó que el acceso a la atención de salud mental debe depender de la necesidad y no de la capacidad de pago, y que los datos muestran que el sistema se aleja de ese principio. Según él, mejorar el acceso exigirá abordar tanto la asequibilidad como la disponibilidad de la atención psicológica; es improbable que exista una única solución y conviene evaluar con cuidado qué políticas mejoran de verdad el acceso para quienes afrontan más barreras. Para otro asunto de salud pública, consulta Microglía y exceso de hierro: nueva pista en el párkinson

Referencias: Nicole Black et al., «The growing divide: Income inequities in access to mental healthcare in Australia», SSM – Mental Health (2026). DOI: 10.1016/j.ssmmh.2025.100580. Nicole Black et al., «Geographic variation in access to Medicare-subsidised psychotherapy», Australian Health Review (2026). DOI: 10.1071/ah26029

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