Una proteína mitocondrial llamada Miro1 se acumula en el músculo esquelético de las personas con diabetes tipo 2 y podría dificultar la respuesta de las células a la insulina, según un estudio publicado en Nature Communications. El ejercicio aeróbico redujo sus niveles en un ensayo con personas con obesidad y diabetes.
Miro1 se encuentra en la membrana externa de las mitocondrias, las estructuras que producen energía. Normalmente la insulina activa una vía con la proteína AKT que lleva los transportadores GLUT4 a la superficie de la célula para que entre la glucosa. En la diabetes tipo 2 esa señal se altera y Miro1 se acumula, lo que, según el médico Opel Baker, podría empeorar la captación de glucosa. Los investigadores vieron un menor movimiento de AKT hacia las mitocondrias y menos interacción entre ambas proteínas.
El equipo estudió la proteína en células, modelos preclínicos y personas con diabetes tipo 2. Al eliminar Miro1 en los modelos preclínicos, el músculo recuperó la sensibilidad a la insulina, lo que sugiere que participa activamente y no es solo un marcador. Es un mecanismo que se suma a lo que ya se sabe sobre la remisión de la diabetes tipo 2.
En un ensayo aleatorizado con personas con obesidad y diabetes tipo 2, quienes hicieron ejercicio aeróbico durante 12 semanas redujeron la Miro1 del músculo y mejoraron la sensibilidad a la insulina y la producción de energía, frente a quienes siguieron la atención habitual. Esto no demuestra que bajar la Miro1 sea la única causa de la mejoría, porque el ejercicio actúa sobre muchos procesos. Baker subraya que el hallazgo no cambia las recomendaciones: las personas con diabetes deben seguir el consejo personalizado de su equipo sobre actividad física, medicación y alimentación, y Miro1 es por ahora una posible diana terapéutica que exige más estudios de eficacia y seguridad, igual que ocurre con otros enfoques para controlar la glucosa.
Fuente: Medical News Today (adaptación).
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