Un estudio epidemiológico publicado en JAMA Psychiatry estima que 18,1 millones de personas vivían en 2023 con anorexia o bulimia en todo el mundo, y proyecta que la cifra subirá a unos 21,8 millones en 2050, alrededor de un 20 % más.
Los datos llegan en un contexto de preocupación por tendencias en redes sociales que promueven la restricción alimentaria y la delgadez, y por el mal uso de fármacos GLP-1, que han transformado el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad, por parte de personas con trastornos de la conducta alimentaria. Sobre este asunto puedes leer el vínculo genético entre el abuso del alcohol y los trastornos de la alimentación.
Dos trastornos distintos
Las personas con anorexia nerviosa suelen tener un miedo abrumador a engordar y reducen drásticamente la comida, a veces hasta una pérdida de peso peligrosa. La bulimia nerviosa sigue otro curso, con ciclos de atracones y conductas compensatorias para evitar ganar peso.
No son una moda ni una elección de estilo de vida: son afecciones de salud mental complejas que, sin intervención a tiempo, pueden ser mortales. Surgen de una combinación de factores genéticos y ambientales, y los adolescentes y adultos jóvenes son los más vulnerables. A menudo duran mucho o reaparecen.
Qué se analizó
Dentro del estudio de Carga Global de Enfermedad (GBD) 2023, los investigadores analizaron datos de 204 países y territorios entre 1990 y 2023: prevalencia, distribución por edad y sexo, carga de discapacidad (años de vida ajustados por discapacidad, AVAD) y proyecciones hasta 2050, a partir de estudios publicados, encuestas poblacionales y registros oficiales de causas de muerte.
Principales resultados
- Entre 1990 y 2023, el número de personas con estos trastornos aumentó un 71,0 %.
- La bulimia fue mucho más frecuente: unos 14,2 millones de personas en 2023, frente a 3,92 millones con anorexia.
- Juntas supusieron unos 3,83 millones de años de vida saludable perdidos en 2023.
- Las mujeres representaron el 69 % de los casos y los hombres el 31 %.
- La anorexia alcanzó su pico entre los 15 y los 19 años; la bulimia fue más prevalente a partir de los 30.
- Las tasas más altas por habitante se dieron en regiones de ingresos altos, sobre todo Australasia y Europa occidental, y las más bajas en el África subsahariana.
- Los mayores aumentos entre 1990 y 2023 se registraron en Asia oriental (61,5 %) y Asia meridional (48,5 %).
Los autores concluyen que estos trastornos deben reconocerse antes, vigilarse más de cerca y tratarse como parte integral de la atención en salud mental. Piden más estudios poblacionales, en especial en países de ingresos bajos y medios y en grupos como los hombres, cuyos trastornos a menudo pasan desapercibidos. Si tú o alguien cercano os veis reflejados en esta información, hablar con un profesional sanitario es un buen primer paso.






