Aproximadamente 500 mil millones de tazas de café se consumen en todo el mundo cada año.

Un nuevo estudio realizado en el Instituto del Cerebro de Krembil, parte del Instituto de Investigación de Krembil, sugiere que el cafe de la mañana podría ser más que un aumento de energía y atención. Tomar café también puede protegerlo contra el desarrollo tanto de la enfermedad de Alzheimer como de la enfermedad de Parkinson.

“El consumo de café parece tener cierta correlación con un menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson”, dice el Dr. Donald Weaver, codirector del Instituto del Cerebro de Krembil. “Pero queríamos investigar por qué es eso, qué compuestos están involucrados y cómo pueden afectar el deterioro cognitivo relacionado con la edad”.

El Dr. Weaver reclutó al Dr. Ross Mancini, investigador en química médica, y Yanfei Wang, un biólogo, para ayudar. El equipo decidió investigar tres tipos diferentes de café: tostado claro, tostado oscuro y tostado oscuro descafeinado.

“Tanto el tostado oscuro descafeinado con cafeína como el descafeinado tenían potencias idénticas en nuestras pruebas experimentales iniciales”, dice el Dr. Mancini. “Así que observamos desde el principio que su efecto protector no podría deberse a la cafeína”.

El Dr. Mancini luego identificó un grupo de compuestos conocidos como fenilindanos, que emergen como resultado del proceso de tostado de los granos de café. Los fenilindanos son únicos porque son el único compuesto investigado en el estudio que impide, o mejor dicho, inhibe, tanto los beta amiloides como los tau, dos fragmentos de proteínas comunes en el Alzheimer y el Parkinson, de agruparse. “Así que los fenilindanos son un doble inhibidor. Muy interesante, no esperábamos eso”. dice el Dr. Weaver.

Como el tostado conduce a mayores cantidades de fenilindanos, el café tostado oscuro parece ser más protector que el café tostado ligero.

“Es la primera vez que alguien investiga cómo los fenilindanos interactúan con las proteínas responsables del Alzheimer y el Parkinson”, dice el Dr. Mancini. “El siguiente paso sería investigar qué tan beneficiosos son estos compuestos y si tienen la capacidad de ingresar al torrente sanguíneo o cruzar la barrera hematoencefálica”.

El hecho de que sea un compuesto natural frente a sintético también es una gran ventaja, dice el Dr. Weaver.

“La Madre Naturaleza es mucho más química que nosotros y la Madre Naturaleza es capaz de hacer estos compuestos. Si tiene un compuesto complicado, es mejor cultivarlo en un cultivo, cosechar el cultivo, moler el cultivo y extraerlo que intentarlo”. para hacerlo.”

Pero, admite, se necesita mucha más investigación antes de que pueda traducirse en posibles opciones terapéuticas.

“Lo que hace este estudio es tomar la evidencia epidemiológica y tratar de refinarla y demostrar que efectivamente hay componentes dentro del café que son beneficiosos para evitar el deterioro cognitivo. Es interesante, pero ¿estamos sugiriendo que el café es una cura? Absolutamente no”.

Más información: Ross S. Mancini et al, Phenylindanes in Coffee Brewed Inhibit Amyloid-Beta y la agregación de Tau, Frontiers in Neuroscience (2018). DOI: 10.3389 / fnins.2018.00735

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