El ventrículo derecho, la cavidad del corazón que envía la sangre a los pulmones, es difícil de medir con un ecocardiograma por su forma compleja y por su posición, justo detrás del esternón. Un equipo del Mass General Brigham y del Broad Institute del MIT y Harvard ha desarrollado una herramienta de inteligencia artificial, llamada DROID-RV, que estima su tamaño y detecta cuándo su función está reducida. Los resultados se han publicado en Nature Cardiovascular Research.

Cómo se entrenó y se probó

El modelo de aprendizaje profundo se entrenó con más de 380.000 clips de vídeo de ecocardiogramas de unos 17.000 pacientes. Después se puso a prueba con 9.100 pacientes de atención primaria del propio sistema sanitario de los autores y con un conjunto independiente de 831 pacientes de un hospital de Hungría, comparando sus predicciones con la historia clínica.

La herramienta estimó el diámetro del ventrículo derecho con un error medio de unos 3 milímetros. Además, los pacientes en los que predijo un ventrículo dilatado tuvieron el doble de probabilidad de morir en los cinco años siguientes, y sus predicciones se asociaron con insuficiencia cardiaca, fibrilación auricular y mortalidad, incluso tras ajustar por edad, sexo y función del ventrículo izquierdo.

Qué podría aportar en la consulta

Según los investigadores Mostafa Al-Alusi y Patrick Ellinor, herramientas como esta podrían ayudar a los ecocardiografistas a leer los estudios más rápido, ofreciendo mediciones preliminares y señalando las pruebas anómalas que requieren revisión. También podrían detectar a pacientes que se beneficiarían de una resonancia magnética, una prueba más cara y menos disponible.

El cardiólogo Paul Drury, de MemorialCare Saddleback Medical Center, que no participó en el trabajo, recordó que la resonancia es el patrón de referencia para evaluar el ventrículo derecho, mientras que el ecocardiograma es barato y accesible. Consideró aceptable en la práctica clínica un error de 3 milímetros y apuntó que un modelo así podría alertar de problemas que pasarían inadvertidos y permitir diagnosticar antes causas de fondo, como la enfermedad pulmonar o la apnea del sueño.

Por qué importa el ventrículo derecho

Drury recordó que la dilatación del ventrículo derecho y su fallo, es decir, una función reducida, se asocian con morbilidad y mortalidad cardiacas, por lo que son importantes los métodos alternativos para medir su tamaño y función. Entre las causas más frecuentes de agrandamiento y fallo del ventrículo derecho citó la insuficiencia cardiaca izquierda, la enfermedad pulmonar crónica, la apnea obstructiva del sueño y la hipertensión pulmonar. Todas ellas, si no se tratan, pueden acabar en fibrilación auricular, insuficiencia cardiaca y muerte. Para Drury, una herramienta que calculara estos parámetros de forma automática avisaría a los cardiólogos de problemas que de otro modo se pasarían por alto, o llevaría a pedir una resonancia para confirmarlos.

Limitaciones

La herramienta todavía no está disponible en la práctica habitual. La validación externa se limita a un único grupo de 831 pacientes de otro país, no se ha demostrado su rendimiento en ecocardiogramas de mala calidad y un ventrículo derecho agrandado tiene múltiples causas, por lo que la asociación con la mortalidad no indica por sí sola qué hay que tratar. Drury señaló que haría falta comprobar la reproducibilidad en centros, cardiólogos y pacientes más diversos. Conviene tener en cuenta, además, que los autores pertenecen a la institución que desarrolló la herramienta.

Fuente: Medical News Today (adaptación).

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