A medida que las tasas de obesidad aumentan, la búsqueda de intervenciones innovadoras es más urgente que nunca. Según un artículo reciente, un pequeño implante sin batería podría ofrecer nuevas esperanzas.

El estudiante graduado Guang Yao (izquierda) y Xudong Wang (derecha) sostienen un pequeño dispositivo implantable.

La obesidad es una preocupación creciente; hoy en día, los expertos clasifican a más de un tercio de las personas en los Estados Unidos como obesos.

A nivel mundial, se estima que 4 millones de personas murieron de condiciones relacionadas con un alto índice de masa corporal (IMC) solo en 2015.

Estas tendencias preocupantes hacen que los científicos se centren en comprender las causas, los factores de riesgo y las implicaciones de la obesidad.

La razón por la cual la obesidad se desarrolla en ciertas personas y no en otras es multifacética, involucrando factores genéticos, hormonales y psicológicos, entre otros.

Sin embargo, la causa directa del exceso de peso es la ingesta de más calorías de las que el cuerpo utiliza. Algunos científicos están tratando de encontrar maneras de engañar al cerebro para que consuma menos alimentos.

Nueva tecnología implantable.

Recientemente, investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison probaron una solución innovadora y de alta tecnología.

Los científicos diseñaron un dispositivo pequeño e implantable que esperan que reduzca los dolores de hambre y ayude a las personas a perder peso.

El dispositivo, que tiene menos de 1 centímetro de diámetro, puede implantarse utilizando una técnica mínimamente invasiva.

Compuesto por un nanogenerador flexible, envía pequeños pulsos de electricidad a través del nervio vago, que pasa mensajes entre el estómago y el cerebro.

Esta leve estimulación convence al cerebro de que el estómago está lleno y reduce la sensación de hambre.

Es importante destacar que el dispositivo no necesita batería ni carga. En su lugar, obtiene su poder del movimiento de rotación del estómago durante la peristalsis.

Debido a que el movimiento del estómago le proporciona al dispositivo su poder, solo funciona cuando la llegada de alimentos hace que el estómago se mueva; esto significa que el dispositivo solo está activo en el momento preciso en que sus señales serán efectivas.

“Los pulsos se correlacionan con los movimientos del estómago, lo que mejora la respuesta natural para ayudar a controlar la ingesta de alimentos”, explica el autor Xudong Wang, quien es profesor de ciencia e ingeniería de materiales.

Para probar el dispositivo, los investigadores utilizaron un modelo de rata y publicaron sus hallazgos en la revista Nature Communications. Los resultados han animado a los autores, según explican:

“Demostramos con éxito esta estrategia en ratas y logramos una pérdida de peso del 38 por ciento en tan solo 15 días sin rebote adicional, superando todos los enfoques actuales de estimulación eléctrica”.

No hay problemas de seguridad obvios

Es importante destacar que el implante se mantuvo en la posición correcta durante las 12 semanas de prueba. Además, no hubo impactos negativos medibles en las funciones renal o hepática de las ratas y no hubo signos de infección.

Los investigadores realizaron exámenes postmortem en la mayoría de los órganos vitales de los animales y no encontraron efectos adversos.

Cuando compararon el implante con otros dispositivos para perder peso, tuvo varios beneficios. La cirugía de bypass gástrico, por ejemplo, reduce permanentemente la capacidad del estómago, mientras que el nuevo implante es completamente reversible y el procedimiento de implante es mucho menos invasivo.

Este no es el único implante que estimula el nervio vago para reducir la sensación de hambre. Hay un competidor que lleva el nombre de Maestro, que la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) ha aprobado. Sin embargo, Maestro requiere un mantenimiento continuo y hasta 3 horas de carga cada semana.

El nuevo implante no tiene batería ni cableado, como explica Wang, “responde automáticamente a la función de nuestro cuerpo, produciendo estimulación cuando es necesario. Nuestro cuerpo sabe mejor”.

Además, Maestro utiliza sacudidas de alta frecuencia para apagar completamente el nervio vago, en lugar de los pulsos intermitentes de la nueva tecnología. Debido a que el implante más nuevo solo funciona cuando lo necesita, es menos probable que el cuerpo compense en exceso, lo que, en el caso de Maestro, puede reducir lentamente la efectividad con el tiempo.

Por supuesto, hay un largo camino entre aquí y el uso en humanos, pero los autores están dispuestos a continuar sus investigaciones. A continuación, planean probar el dispositivo en animales más grandes.

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