Los niños con autismo pueden beneficiarse de ser bilingües

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En el primer estudio de este tipo, los científicos muestran que los niños bilingües con trastornos del espectro autista pueden cambiar de forma mental más fácilmente que aquellos que solo pueden hablar un idioma.

El trastorno del espectro autista (TEA) es una preocupación creciente que afecta a 1 de cada 68 niños.

A pesar de la prevalencia y los años de investigación, todavía hay muchas preguntas sin respuesta sobre cómo y por qué se desarrolla el TEA, y cuál es la mejor forma de manejarlo. Los investigadores están mirando estas consultas desde todos los ángulos.

Un nuevo estudio adquiere una nueva visión al abordar desde una dirección interesante; Los investigadores se propusieron comprender si ser bilingüe podría proporcionar una mejor flexibilidad cognitiva en los niños con TEA.

Los beneficios mentales de ser bilingüe

Cada vez hay más evidencia que sugiere que ser bilingüe mejora las funciones ejecutivas, que son un conjunto de procesos cognitivos que incluyen el control de la atención, el comportamiento inhibidor y la memoria de trabajo.

Las funciones ejecutivas también incluyen flexibilidad cognitiva, conocida como cambio de conjunto. Este es el tema de interés en el estudio actual.

Se cree que la mejora en la función ejecutiva ocurre porque el uso de dos idiomas significa que una persona tiene que cambiar entre los modos mentales de manera suave y rápida. Con el tiempo, con la práctica, este cambio de sistemas lingüísticos puede mejorar el rendimiento cognitivo general.

Aunque ha habido una serie de estudios que investigan las mejoras en la función ejecutiva en personas que son bilingües, no todos han encontrado un efecto significativo.

Además, algunos investigadores asignan cualquier mejora informada en la flexibilidad cognitiva a otros factores, como el grupo socioeconómico o mejores habilidades de memoria. Sigue habiendo mucha discusión sobre el asunto.

Los niños con TEA tienden a tener más dificultades para “cambiar de marcha” al cambiar tareas, ya que su flexibilidad cognitiva se ve afectada. Algunas de las características comunes de ASD reflejan este problema. Por ejemplo, tienden a tener un enfoque más estrecho, un deseo de mantener las cosas sin cambios y rutinas diarias inflexibles.

Los autores del presente estudio querían descubrir si ser bilingüe es beneficioso para los niños con TEA, en lo que respecta a la flexibilidad cognitiva.

Los autores plantearon la pregunta que querían responder: “¿Puede el ser bilingüe mitigar el deterioro del conjunto de cambios observado en los niños con TEA?”

El equipo fue dirigido por el autor principal Prof. Aparna Nadig, de la Escuela de Ciencias de la Comunicación y Trastornos de la Universidad McGill en Montreal, Canadá. Los hallazgos se publican en la revista Child Development.

Estudiando la flexibilidad cognitiva

El estudio incluyó 40 niños, de los cuales 20 eran niños en desarrollo (10 monolingües y 10 bilingües) y 20 fueron diagnosticados con ASD (10 monolingües y 10 bilingües). Ninguno de ellos tenía discapacidad intelectual.

Cada participante llevó a cabo una tarea basada en computadora que involucraba la clasificación de objetos. Durante la tarea, se les presentó una variedad de objetos y se les pidió que los clasificaran por color. Luego, después de un tiempo, se les pidió que cambiaran a ordenar por forma.

Este cambio puede ser un desafío para los niños con TEA, y tienden a funcionar peor.

Se encontró que los niños bilingües con TEA manejaban el cambio cognitivo más fácilmente que los niños monolingües con TEA. Sin embargo, como era de esperar, la memoria de trabajo era equivalente entre los grupos.

“Es fundamental contar con más evidencia sólida para que las familias la utilicen cuando toman decisiones importantes sobre educación y crianza de los hijos, ya que a menudo se les advierte que exponer a un niño con TEA a más de un idioma simplemente empeorará sus dificultades con el lenguaje”.

Primera autora del estudio Ana Maria Gonzalez-Barrero, Ph.D.
González-Barrero continúa, “Pero hay un número creciente de familias con niños con TEA para quienes el uso de dos o más idiomas es una práctica común y valiosa y, como sabemos, en sociedades bilingües como la nuestra en Montreal, hablando un solo idioma puede ser un obstáculo importante en la edad adulta para oportunidades laborales, educativas y comunitarias “.

Aunque los hallazgos son intrigantes, el estudio tiene algunas deficiencias. Por ejemplo, incluyó solo 40 niños (solo 10 de ellos eran niños bilingües con TEA). Por esta razón, se necesitan ensayos mucho más grandes.

La investigación arroja una gran cantidad de nuevas preguntas. Con suerte, los estudios futuros nos proporcionarán una imagen más completa. Los autores planean seguir a los participantes del estudio actual durante los próximos 3 a 5 años para ver cómo se desarrollan.

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