Los médicos de la Universidad de California-Los Angeles han logrado un “salto inicial” a un cerebro en coma de un paciente de 25 años de edad, provocando y estimulando una recuperación dramática. Esta es la primera vez que el ultrasonido se ha usado de tal manera, y – si se replican los hallazgos – estos marcaran un salto significativo en el tratamiento del coma.

El estado de coma se define como un estado de inconsciencia extendida.

Causado por lesión en la cabeza, derrame cerebral, tumores, o intoxicación, los estados de coma son muy difíciles de tratar.

La mayor parte de la atención médica de los pacientes en coma se centra en mantenerlos físicamente saludables; es poco lo que se puede hacer para tratar los aspectos neurológicos.

En algunas circunstancias, un coma puede ser tratado por estimulación cerebral profunda.

En este procedimiento, se implantan electrodos en el tálamo – profundamente dentro del cerebro entre la corteza cerebral y el cerebro medio.

La estimulación cerebral profunda es un procedimiento particularmente riesgoso debido a la profundidad que necesitan ser colocados los electrodos. Y, aunque puede ser eficaz en algunos casos, es todavía relativamente impredecible el resultado.

El tálamo está dirigido en pacientes en coma, ya que juega un papel importante en la generación y el mantenimiento de nuestro estado de excitación, junto con los ciclos de sueño y vigilia.

Una nueva esperanza para los pacientes en coma?

Martin Monti, profesor asociado de psicología y neurocirugía, y su equipo de la UCLA, han utilizado recientemente un nuevo tratamiento innovador en un hombre de 25 años de edad, que se recupera de un estado de coma. Ellos usaron ultrasonido para estimular directamente el tálamo en un procedimiento no invasivo.

Los resultados se publican esta semana en la revista Estimulación Cerebral y marcan la primera vez que este enfoque se ha utilizado para tratar una lesión cerebral grave.

El procedimiento es conocido como de baja intensidad y se centró en la pulsación de ultrasonido y fue diseñado por primera vez en la UCLA por el Prof. Alexander Bystritsky, quien es co-autor del estudio. La compañía del Prof. Bystritsky – Brainsonix – también proporcionó el dispositivo utilizado por los investigadores en esta intervención en particular.

El dispositivo de ultrasonido es sólo el tamaño de un platillo de taza de café y produce una pequeña esfera de energía acústica, menos intensa que los escáneres de ultrasonido Doppler estándar. El dispositivo puede ser dirigido a secciones específicas del cerebro para excitar el tejido. En este caso, los investigadores lo activan una vez por minuto durante 10 minutos, en pulsos de 30 segundos de duración.

Debido a que la energía acústica que se genera por el dispositivo es de un nivel muy bajo, el procedimiento es muy seguro.

Los efectos del ultrasonido

Antes del tratamiento con la baja intensidad que se centró la pulsación de ultrasonido, el paciente mostró pocas señales de ser consciente. Se podría realizar pequeños movimientos limitados solamente cuando se le preguntaba.

El día después del tratamiento, las respuestas del paciente habían mejorado significativamente. Al tercer día, había recuperado la comprensión del lenguaje y la conciencia plena – podía mover la cabeza como a decir “sí” y “no”. Incluso logró un gesto de golpe de puño al decir adiós a un médico.

“Los cambios fueron notables […] Es casi como si fuéramos el arranque de las neuronas de nuevo en la función”, comentó Martin Monti.

Aunque los resultados fueron espectaculares, los investigadores se apresuran a añadir una nota de cautela. Es posible que el procedimiento de estimulación se llevó a cabo como el hombre comenzó a mejorar de forma espontánea. Esto no es desconocido en pacientes en coma y haría que el resultado no sea más que una coincidencia.

Con este fin, los investigadores de la UCLA planean llevar a cabo más ensayos. Paul Vespa, profesor de neurología y neurocirugía en la Escuela de Medicina David Geffen comenzará a probar el dispositivo en más pacientes, a partir de este otoño.

Si se muestra la eficacia del dispositivo en un grupo de participantes, será una intervención rentable y segura. En el futuro, los dispositivos podrían estar equipados en cascos para que el tratamiento sea incluso más simple de controlar y llevar a cabo. Actualmente no existen tratamientos eficaces para las personas en estado vegetativo y estados de conciencia mínima. Este dispositivo ofrece alguna esperanza que tanto la necesitan.

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